Pájaros en la cabeza

Yo nunca he querido tener un blog. Esa es la verdad.

Siempre lo he visto como un acto egocentrista: te haces un blog para que te lean, porque crees que tienes algo (interesante o importante) que decir. “Ostras -piensa mi yodeahora-, pues claro que tienes cosas que decir. ¿Cómo no vas a tener cosas que decir si eres periodista?”.

Así que ahora, con mis casiveintiochoaños, me doy cuenta de que quiero necesito tener un blog.

Aún no tengo muy claro si esto va a ser un cuaderno de reflexiones sobre la vida en general, de las muchas cosas chulas que me encuentro por ahí, del proceso de coaching en el que estoy a punto de embarcarme o de lo bonitas que son las tardes de verano…

Lo que sí se es que esto no podía retrasarse más, y que no van a faltar las ganas de hacerlo y sobre todo de hacerlo bien. Qué sale de aquí ya lo iremos viendo.

Si les gusta, váyanse sentando. Yo pongo el café.

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