Corea del Sur es mucho más que K-Pop

Corea del Sur es un gran desconocido a este lado del mundo. Más allá de Samsung, Hyundai, Kia  o del famoso K-Pop no hay mucho más que (normalmente) se sepa de ellos. Pero me he propuesto que eso cambie.

Durante mi segunda etapa en Oxford (ya les hablaré más sobre ella) conocí a una de las personas más increíbles que existen en el mundo: mi gran amiga Sunny. Ya su nombre lo dice todo: ella es luz, y cuando sonríe ilumina la vida de los que están cerca.

Nos conocimos gracias a la empresa donde trabajábamos, ella entró poco después que yo y me tocó compartir con ella toda la preparación que yo acababa de recibir. Bendito destino.

Su estancia en Oxford acabó en Mayo de 2013, cuando se le cumplió el visado y tuvo que volver a casa. No sé si han vivido una situación similar, pero a mí fue como si me arrancaran un pedazo del alma. Saber que esa persona tan importante para ti tiene que irse obligada y tan lejos, se me hizo durísimo. Le prometí que iría a verla y me prometí a mí misma mantener mi promesa. Así que un domingo tonto de agosto, me compré los billetes: Madrid-Seúl-Madrid. O lo que es lo mismo, 600 euros menos en el bolsillo pero toneladas de felicidad más en el corazón. No sé a ustedes, pero a mí me salían las cuentas. Sigue leyendo

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Cómo hacer una manta de patchwork sencilla

Se conoce como patchwork (o almazuela, en español) a una técnica de costura que consiste en unir diferentes trozos de telas creando un dibujo. Se utiliza con frecuencia para la confección de manteles y colchas, que es precisamente lo que quiero enseñarles hoy.

Para trabajar esta técnica hacen falta una serie de materiales que nos facilitan mucho la labor. Los esenciales son: una bases de corte con guías, una regla y un cutter, ambos específicos para patchwork. Como son bastante caros (unos 45€), si no los tenemos podemos comprar las telas ya cortadas, aunque sale un poco más caro que si compramos por metros y cortamos nosotros.

Materiales utilizados (para una manta de sofá, de 110x150cm):

  • 16 cuadrantes de 30×30 cm, de diferentes estampados
  • 16 cuadrantes de 30×30 cm, de color liso
  • Una pieza de algodón liso de 120×160
  • Una pieza de guata de 120×160

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Receta de la mejor empanada del mundo

No sé si alguna vez les he dicho que mi abuela Carmina hace la mejor empanada del mundo. ¿No? Pues ya lo saben. Mi abuela hace la mejor empanada que se ha hecho nunca sobre la faz de la tierra, y es tan buena (mi abuela, no la empanada) que me deja que comparta la receta. Mi abuela es asturiana, ASTURIANA. De Tineo, para ser exactos. Y en Asturias, o al menos en esa zona, la empanada se hace de pan. Yo creo que piensan que el hojaldre es para los poco valientes. Ya saben, cosas de los pueblos.

Ingredientes para la masa:

  • Harina de trigo
  • Un dado de levadura fresca
  • Agua templada
  • Aceite
  • Sal

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A vueltas con la costura

Yo no sé a ustedes, pero a mí las máquinas de coser siempre me han causado mucho respeto.

Quizás sea porque desde pequeña he visto a mi madre y a mi abuela arreglar o crear prendas de la nada y siempre me ha dejado fascinada su soltura y delicadeza en el manejo de la Refrey. Tanto me impresionaba que, a pesar de mis ganas por intentarlo, me sentía demasiado abrumada para siquiera poner el pie encima del pedal.

Sin embargo, decidí que eso no podía ser el freno para que yo siguiera desarrollando mis dotes creativas. Si el óleo no había podido conmigo, esto tampoco.

Así que allá por el pasado mes de Diciembre, cuando conocí -por total casualidad- la existencia de Black Oveja (calle Sagasta 7, Madrid) fui la persona más feliz del mundo. Ya antes había buscado cursos de costura para principiantes pero o eran muy caros o los horarios eran imposibles. Con Black Oveja todo fue fácil: 90€, cuatro horas de costura ininterrumpida, pastas y café o té al gusto y te ibas a casa con tu manta de patchwork hecha. Sigue leyendo

Disfrutar de cada etapa del camino

Soy un desastre, lo reconozco. De esos desastres de personas a los que por semana les cuesta un triunfo levantarse de la cama cuando suena el despertador y los fines de semana, pudiendo dormir hasta cansarse, se convierte en alondra. Que las alondras son muy bonitas, sí, pero una necesita una cura de sueño de vez en cuando…

Hace mucho que no escribo, qué sé yo por qué. La verdad es que cosas que contar no me faltan, pero pienso yo que igual a ustedes les da igual todo eso que a mi me va pasando y me disperso…

Podría empezar hablándoles de mi proceso de coaching, por ejemplo. Ya les decía que mi coach es un tío bastante guay, aunque se tiró mucho tiempo sin recomendarme un libro de esos para re-ordenarme. Llegué a pensar que creía que me basta con las sesiones juntos, hasta que después de un par de sesiones más apareció con una lista entera. ¡Una lista! ¿Tan patas arriba me veía? Sigue leyendo